Teatro Salón Cervantes. Historia viva de la ciudad
Cuando hablamos de una ciudad patrimonial como es Alcalá de Henares, es difícil elegir un sólo edificio como el principal, pero, si nos referimos a espacios culturales, no nos equivocamos si decimos que uno de los lugares más emblemáticos, con permiso del Corral de Comedias, es el Teatro Salón Cervantes, un testigo vivo de la evolución social, artística y urbana de la ciudad con más de un siglo de historia.
Una historia centenaria

Transformación en cine y salón de espectáculos
Declive y rehabilitación del Teatro Salón Cervantes
No todo han sido buenos tiempos para este edificio, ya que, a finales del siglo XX, como tantos otros teatros históricos del país, sufrió un progresivo deterioro y pérdida de actividad, amenazado por el cierre y el abandono. Todo motivado por un cambio en los hábitos de consumo cultural y la aparición de nuevas salas, lo que puso en peligro su continuidad.

Por suerte, y conscientes de su valor patrimonial y simbólico, la Comunidad de Madrid tomó riendas de su futuro e impulsó un ambicioso proyecto de rehabilitación integral, que culminó a principios del siglo XXI. Un proyecto que respetó la esencia histórica del edificio, pero dotándolo de infraestructuras técnicas modernas, necesarias para una programación escénica contemporánea.
El Salón Cervantes hoy, un símbolo cultural de la ciudad
Tras su reapertura, el Teatro Salón Cervantes recuperó su función original como espacio escénico de referencia, sin abandonar las proyecciones de cine. En la actualidad acoge cada año el Festival de Cine de Alcalá de Henares, ALCINE, así como proyecciones recurrentes en su programación que, además, incluye citas culturales imperdibles como el Festival Clásicos de Alcalá, cuya programación incluye teatro clásico y contemporáneo, música, danza o espectáculos para todos los públicos, siendo el teatro Salón Cervantes una pieza clave de la vida cultural de Alcalá de Henares.

Más allá de su función como sala de espectáculos, el Teatro Salón Cervantes es hoy un símbolo de la memoria colectiva de Alcalá, un lugar lleno de historia que demuestra que, con interés, un edificio histórico puede adaptarse a los nuevos tiempos y seguir siendo un punto de reunión cultural como es hoy para todos los ciudadanos y visitantes de Alcalá de Henares.
