Teatro Salón Cervantes. Historia viva de la ciudad

Cuando hablamos de una ciudad patrimonial como es Alcalá de Henares, es difícil elegir un sólo edificio como el principal, pero, si nos referimos a espacios culturales, no nos equivocamos si decimos que uno de los lugares más emblemáticos, con permiso del Corral de Comedias, es el Teatro Salón Cervantes, un testigo vivo de la evolución social, artística y urbana de la ciudad con más de un siglo de historia.

Una historia centenaria

Para conocer la historia del Teatro Salón Cervantes tenemos que retroceder hasta el año 1888, cuando fue inaugurado en un momento en el que Alcalá comenzaba a recuperar su pulso cultural tras décadas de decadencia posterior al cierre de la Universidad en el siglo XIX. En un principio fue pensado para ser un coliseo teatral. Con esta idea, se construyó siguiendo el modelo de teatro italiano, con patio de butacas, palcos y una clara vocación social, ya que, aunque la representación teatral era la excusa, buscaba ser un punto de encuentro para la burguesía y la vida cultural local.
Teatro Salón Cervantes año 1919
Año 1919. Foto de archivo del Ayuntamiento de Alcalá.
Una construcción en tiempo récord, ya que solo duró 29 días. Por fuera, la fachada se construyó en un estilo modernista, con elementos tan simples como el ladrillo, aunque posteriormente, en sus diversas renovaciones, se le impregnó el color que ahora conocemos. Desde aquellos primeros años, el Teatro Salón Cervantes acogió obras dramáticas, zarzuelas y espectáculos musicales, convirtiéndose rápidamente en un referente de ocio en la ciudad.

Transformación en cine y salón de espectáculos

Con la llegada del siglo XX, el fin de la Guerra Civil y el auge del cine, el edificio se adaptó a los nuevos tiempos y comenzó a funcionar también como cine. Eso sí, sin dejar de lado la programación escénica, que convivió con proyecciones cinematográficas. Lo cierto es que, durante décadas, el Salón Cervantes fue el principal cine de la ciudad, permitiendo a los alcalaínos disfrutar del cine clásico y de las grandes producciones del momento. Pero sus usos han sido numerosos: en 1973 fue sala de baile y en 1979 se convirtió en un bingo hasta que el Ayuntamiento lo compró en 1986. Y mucho antes, durante la postguerra, cuando estalló el polvorín militar del Zulema en 1947, fue un improvisado hospital para atender a los heridos, ya que era el único edificio de Alcalá, además del Ayuntamiento, con un generador eléctrico. Nada que ver con un uso cultural pero que sin duda impregna de historia a este edificio.

Declive y rehabilitación del Teatro Salón Cervantes

No todo han sido buenos tiempos para este edificio, ya que, a finales del siglo XX, como tantos otros teatros históricos del país, sufrió un progresivo deterioro y pérdida de actividad, amenazado por el cierre y el abandono. Todo motivado por un cambio en los hábitos de consumo cultural y la aparición de nuevas salas, lo que puso en peligro su continuidad.

teatro salón Cervantes
Fotografía de Alcine

Por suerte, y conscientes de su valor patrimonial y simbólico, la Comunidad de Madrid tomó riendas de su futuro e impulsó un ambicioso proyecto de rehabilitación integral, que culminó a principios del siglo XXI. Un proyecto que respetó la esencia histórica del edificio, pero dotándolo de infraestructuras técnicas modernas, necesarias para una programación escénica contemporánea.

El Salón Cervantes hoy, un símbolo cultural de la ciudad

Tras su reapertura, el Teatro Salón Cervantes recuperó su función original como espacio escénico de referencia, sin abandonar las proyecciones de cine. En la actualidad acoge cada año el Festival de Cine de Alcalá de Henares, ALCINE, así como proyecciones recurrentes en su programación que, además, incluye citas culturales imperdibles como el Festival Clásicos de Alcalá, cuya programación incluye teatro clásico y contemporáneo, música, danza o espectáculos para todos los públicos, siendo el teatro Salón Cervantes una pieza clave de la vida cultural de Alcalá de Henares

Fotografía de Raimundo Pastor CC BY-SA 4.0 , via Wikimedia Commons

Más allá de su función como sala de espectáculos, el Teatro Salón Cervantes es hoy un símbolo de la memoria colectiva de Alcalá, un lugar lleno de historia que demuestra que, con interés, un edificio histórico puede adaptarse a los nuevos tiempos y seguir siendo un punto de reunión cultural como es hoy para todos los ciudadanos y visitantes de Alcalá de Henares.